¿Eres coach, terapeuta o consultor? 

¿Te gustaría mejorar tu facturación o empezar a vender tus servicios?

Hoy te quiero hablar de las 3 claves que debes tener claras en tu negocio para vender y facturar como un profesional.

Quédate conmigo y acabarás consiguiéndolo.

¿A quién vas a ayudar?

Nos pasa a todos.

Cuando trabajas en el sector del crecimiento personal, el coaching o la mentoría, nos ocurre lo mismo.

Queremos ayudar a todas las personas que se crucen en nuestro camino.

Sabemos que tenemos las soluciones para muchos de sus problemas.

Sin embargo, si haces esto, lo que ocurrirá es que te convertirás en uno más. Y tú, lo que necesitas, es ser un experto.

Y para posicionarte como tal, es muy importante ajustar un mensaje que sea realmente impactante para tus clientes.

Para ello, debes saber a quién vas a ayudar.

Por ejemplo, imagínate la siguiente situación:

Un nutricionista que piensa que para vender más, necesita ayudar a todo el mundo.

Es decir, que si a su consulta llegan personas con sobrepeso, con deficiencia de peso, que quieren ganar o perder masa muscular, adultos, jóvenes y niños… quiere ayudarlos a todos.

Este error hará que no se convierta en experto de ninguna de estas situaciones. 

Hoy en día necesitas posicionarte mucho más porque existen cientos de profesionales en el sector. Por ello, es imprescindible que tú sepas a quién vas a ayudar y que tengas un problema concreto que solucionar.

¿Cómo vas a ayudar a tu cliente?

Ahora que ya tienes el problema, es el momento de pensar en cómo vas a solucionarlo.

¿Qué método empleas que sea particular y único para resolver el problema de tu cliente?

Mira.

Si te dedicas a tratar problemas de ansiedad, pero solo cuentas que lo solucionarás gracias a la meditación, tu cliente irá a Google para buscar la manera de superar la ansiedad por sí mismo.

Sin embargo, si le dices que tienes una técnica en la que combinas diferentes técnicas como, por ejemplo, la meditación, la respiración, las afirmaciones y los mantras, es muy probable que se quede contigo.

Porque en ese caso le estás ofreciendo algo diferente a lo que se encuentra en el mercado.

¡Ojo! Esto no significa que vayas a mentir.

Lo que quiere decir es que vas a utilizar tu conocimiento, tu experiencia y tu paso a paso para crear un modelo único o un proceso único para solucionar ese problema.

Pero todavía debo hacerte una pregunta más.

¿Qué promesa le ofreces a tu cliente?

La tercera y última clave que quiero compartir contigo es sencilla.

Necesitas saber qué promesa le estás ofreciendo a tu cliente.

Este es el centro de negocio. La diferencia entre tener éxito o no, entre si vas a tener casos de personas felices con tu servicio o no.

La promesa debe ser sumamente específica y tiene que estar muy bien aterrizada.

Volvamos a la hipótesis del nutricionista para que lo comprendas mejor:

No es lo mismo decirle a un paciente que va a ayudarle a perder peso que explicar que va a ayudarle a perder 3 kilos en un mes.

Fíjate en la diferencia. Porque está haciendo una promesa muy clara.

Decirle que va a perder peso se convierte en una promesa muy vaga, pero por el contrario, si le dice que va a ayudarla a adelgazar 10 kg. en un mes, puede convertirse en una falsa promesa.

Por eso es imprescindible que aterrices tu promesa y la solución que estás dando en cuanto a tiempo, método y resultado.

Si hablas de rentabilidad, no le digas a que vas a ayudar a rentabilizar su negocio, dile que vas a conseguir que incremente el 10 % de su facturación.

La promesa es la parte más importante de todas, por ello debes trabajarla muy bien.

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Un fuerte abrazo

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